miércoles, 20 de enero de 2016

Parachicos- Chiapa de Corzo 2016















































































































En la localidad de Chiapa de Corzo se lleva a cabo una de las danzas multitudinarias más coloridas del estado de Chiapas como parte de la Fiesta Grande: la danza de los Parachicos. El arraigo a esta tradición se remonta a 1711 cuando México aún se encontraba bajo el dominio de la Corona española.

Según la tradición oral, la festividad tiene sus orígenes en la historia de una señora española de la alta sociedad llamada Doña María de Angulo, quien ante la desesperación de no encontrar cura para la enfermedad de su pequeño hijo, acudió en busca de ayuda con un curandero indígena de la región.
Mientras el curandero aplicaba el tratamiento medicinal al niño, un grupo de pobladores de Chiapa de Corzo decidió ayudar disfrazándose para llamar la atención del pequeño y hacer menos dolorosa su curación. Al disfrazarse, se mencionaba que era “para el chico”, de ahí el origen de lo que más tarde se transformó en la palabra “Parachico”.

Para regocijo de Doña María, el curandero logró salvar la vida de su hijo utilizando las aguas termales de un manantial llamado Cumbujuyú. En agradecimiento por la sanación del pequeño, la señora Angulo habría de mitigar el hambre de la población de Chiapa de Corzo tiempo después, cuando la comunidad se enfrentó a una plaga que devastó sus cultivos. Toda esta serie de acontecimientos dieron pie a la Fiesta Grande

La Fiesta Grande

La Fiesta Grande se lleva a cabo del 4 al 23 de enero, aunque la festividad se intensifica más a partir del 15 de enero.

Durante este periodo los danzantes visitan diferentes capillas, y se acompaña el traslado de tres imágenes religiosas: la de Nuestro Señor de Esquípulas, la de San Antonio Abad y la que corresponde a San Sebastián Mártir, a quien se le dedican los últimos días de la fiesta con especial fervor.

La organización y el costeo de la festividad corre por cuenta de las llamadas "mayordomías" de los barrios.

La Danza de los Parachicos

En la danza participan diferentes personajes, entre ellos el llamado “Patrón”, representado por un hombre cuyo cargo vitalicio es heredado de generación en generación dentro de su misma familia.

Con el transcurrir de la danza por las calles, el Patrón, acompañado de músicos tamborileros, realiza una función similar al director de orquesta, pues es quien coordina los vítores y alabanzas que expresan los Parachicos durante su recorrido.

Entre la algarabía y la música, cientos de Parachicos niños y adultos, bailan ataviados con su vestimenta tradicional compuesta por una máscara tallada en madera, un sarape, sombrero, y las sonajas llamadas “chinchines”, con las que llevan el ritmo de la danza.

Todos los parachicos pertenecen a los barrios de Chiapa de Corzo; sin embargo, cada 20 de enero, se le permite a personas externas a la comunidad participar dentro de la danza portando la vestimenta de Parachico. Es así como cientos de visitantes acuden a la cita desde muchos puntos de México y el extranjero.

Entre los participantes también sobresalen los llamados “chuntas”, hombres vestidos y maquillados como mujeres, quienes representan el agradecimiento de Doña María de Angulo a la comunidad. Su función consiste en repartir dulces y monedas al público sin dejar de lado el toque humorístico y lúdico que caracteriza su papel.

La festividad culmina con una misa y un gran desfile que enmarca el traslado de la imagen de San Sebastián a la casa de la familia que la resguardará por el resto del año hasta la siguiente edición de la Fiesta Grande.

Danza patrimonio de la humanidad

La Unesco otorgó en 2010 la declaratoria de Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad a la Danza de los Parachicos, pues se considera que esta tradición representa una festividad donde se involucran diversos aspectos sociales que influyen en la ratificación de la identidad y la cohesión cultural de la comunidad de Chiapa de Corzo.

Si tienes oportunidad de visitar Chiapas durante el mes de enero, no olvides viajar a Chiapa de Corzo para presenciar esta alegre y colorida tradición. De paso puedes aprovechar para visitar en los alrededores impresionantes reservas naturales como el famoso Cañón del Sumidero.

Cómo llegar a Chiapa de Corzo

Esta ciudad se encuentra a 20 minutos  en automóvill desde Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, la cual cuenta con aeropuerto internacional. Otra alternativa es viajar en las lineas de transporte público que conectan a Tuxtla con Chiapa de Corzo.

Fuentes: INAH y UNESCO

lunes, 7 de diciembre de 2015

Al CLAROSCURO


























A ti, nocturno, por la luz herido,
luz por la sombra herida de repente;
arrebatado, oscuro combatiente,
claro ofensor de súbito ofendido.

A ti, acosado, envuelto, interrumpido,
pero de pie, desesperadamente.
Si el día tiembla, tú, noche valiente;
si la noche, tú, día enardecido.

A ti, contrario en busca de un contrario,
adverso que al morder a su adversario
clava la sombra en una luz segura.

Tu duro batallar es el más duro:
claro en la noche y por el día oscuro.

A ti, Rembrandt febril de la Pintura

domingo, 29 de noviembre de 2015

De mi niño interior I



MIEDO AL CAMBIO






Es increíble el miedo que produce cambiar. ¡Claro!, nos educaron con el criterio de que el NO CAMBIAR era sinónimo de:

-Madurez.

-Estabilidad.

-Equilibrio.

-Estar centrado en la vida.

-Saber lo que se quiere.

-Seguridad en sí mismo.


Nos dijeron que quien cambia es “inestable”, inmaduro, que todavía no ha crecido, que no sabe lo que quiere, que está disperso…  porque el ideal de vida, para la sociedad, es un mundo quieto, es decir:

-Vivir en la misma casa.

-Recorrer la misma ruta diaria.

-Hacer lo mismo en el tiempo de ocio.

-Permanecer en el mismo colegio.

-Tener la misma pareja (aunque no te sientas tú el mismo ya).

-Durar en el mismo trabajo (aunque ganes poco y no te sientas valorado).

-Amarrarse al mismo barrio, ciudad y/o País.

… todos considerados sinónimos de estabilidad.



¿Y qué decir de las IDEAS o las CREENCIAS? Nos inculcaron que es bueno tener los mismos valores, los mismos criterios, LA MISMA MENTALIDAD. Nos transmitieron inconscientemente, que atreverse a innovar era una “locura” y que era más importante permanecer como estamos que arriesgar, que más valía lo malo conocido que lo bueno por conocer… y que así había sido siempre.

Nuestra sociedad valora lo estático, que “no produce desorden”, antes de romper esquemas y arriesgarse a que la vida sea diferente. Esta visión hace que muchas veces suframos, porque lo que una vez fue valido o positivo quizás ahora no lo es, y si seguimos creyendo o siguiendo a pies juntillas esos conceptos y creencias no revisados ni flexibles, y aplicándolos a nuestras vidas pensando que es lo que nos beneficia, solo puede crecer el malestar y nuestra perplejidad al ver que algo está fallando y no saber que es.







LA ZONA DE CONFORT:

Es el conjunto de creencias y acciones a las que estamos acostumbrados, y que nos resultan cómodas. Aquello que está dentro de nuestra zona de confort lo podemos hacer muchas veces sin mayor problema y no nos produce una reacción emocional especial; en cambio, lo que está fuera de nuestra zona de confort nos incomoda, nos produce un cierto rechazo, nos provoca ansiedad o nerviosismo.

Esto tiene un sentido evolutivo muy claro: no hacer cosas que nos son extrañas, para las cuales no nos consideramos totalmente capacitados, y que posiblemente nos van a poner en peligro. Si no nos ponemos en peligro estaremos seguros, así que cuando permanecemos dentro de la Zona nos da una sensación reconfortante de seguridad. La desventaja es que si permanecemos dentro de la zona mucho tiempo, estaremos estancados, no progresaremos.

“Yo soy así y así he sido siempre”, “es muy difícil cambiar”. Son comentarios que escuchamos con mucha frecuencia, con los que en realidad simplemente tratamos de apaciguar nuestro malestar interior actual y con los que JUSTIFICAMOS el no dar un paso adelante en nuestras vidas, cuando incluso intuimos que ese movimiento podría mejorarlas notablemente.




Aunque decimos y nos decimos estas frases, si analizas tu forma de actuar en estos momentos y la comparas con la de hace 10 o 20 años, seguramente notarás la diferencia en muchos aspectos. Comprobarás como no siempre fuiste como ahora eres y que el cambio, la mayor parte de las veces, no es tan difícil ni tan traumático como tememos.




Salir de la Zona de Confort es una actividad muy importante para CRECER COMO PERSONAS. Mientras que la mayoría de la gente se estanca, porque no les gusta cambiar sus rutinas, aquellos que de verdad persiguen sus sueños y están dispuestos a conseguirlo, saben que para lograrlo tienen que:

-Romper con sus hábitos.

-Enfrentarse a sus temores.

-Hacer cosas que jamás pensaron que se atreverían a hacer.

El cambio nos da miedo, porque:

-No sabemos cómo manejar situaciones nuevas o diferentes.

-Puede provocar algún tipo de pérdida, ya sea física, moral, emocional, etc.

-Podemos equivocarnos y ser criticados por los DEMÁS y/o por NOSOTROS MISMOS.

-La falta de control que sentimos nos angustia. Nos solemos relacionar muy mal con lo que no nos es familiar.






¿Qué escoger? Arriesgarse o permanecer, he allí las alternativas. Entendiendo que en más de una situación el cambio exterior no produce los resultados que anhelamos porque los problemas no son tan sólo geográficos, o de ambiente, o de la persona que nos acompaña, o de la ciudad o del país en el que habitamos. He de cambiar y arriesgarme, pero también debo manejar internamente la flexibilidad para no apegarme, para fluir, para atreverme.

Ningún cambio duradero es rápido o instantáneo. Los cambios necesitan cocción.  Se trata de cambiar, no de desbordarse o precipitarse a lo loco. En el cambio no se usa el ultrarrápido horno microondas sino fogón de leña.













ESTANCARSE = MUERTE EN VIDA:

Aunque nos impacte esta afirmación, lo que permanece quieto en la vida es porque está muerto. Lo único que no acepta cambio es la muerte. Sorprende cómo los seres humanos dicen tanto de su personalidad a través de su necesidad o resistencia a los cambios. Hay personas “MUERTAS” EN VIDA que no se atreven a cambiar, y para los que implica un riesgo incluso cambiar:

-La ruta hacia el trabajo.

-Lo que comen.

-La manera en la que se visten.

-La posición de los muebles por casa.

-Hacer algo distinto en el fin de semana.

Cuando no se acepta, la resistencia al cambio se convierte en enfermedad. A las buenas o a las malas, el mundo se mueve y el cambio no consulta. ¡Simplemente se da! O me subo al carrito del cambio o el cambio me atropella.

La manera de enfrentar el cambio, depende, en gran parte de nuestra autoestima:

-Cuando nos sentimos seguros y capaces, vemos el cambio como un reto o una motivación positiva.

-Cuando nos sentimos incapaces o poco valiosos, el cambio nos disgusta e incluso nos asusta, nos horripila.

-Nuestra manera de enfrentar el cambio depende de lo que aprendimos durante la infancia o ante ciertas situaciones dolorosas. Pero siempre podemos aprender a enfrentarlo de manera positiva, aprendiendo de él y mejorando nuestra vida.

Lo importante es NO tenerle miedo y MODIFICAR las ideas y creencias falsas y nuestra forma de pensar equivocada, que han mantenido ese miedo.



Conciencia cuántica